Reseña de 'La justicia desahuciada'

 

 

 

Título: La justicia desahuciada

Autor: Elpidio José Silva

Editorial: Península Atalaya (Planeta)

Precio: 19.90 euros

Páginas: 320

ISBN: 9788499422831

 

 

Elpidio José Silva (Granada, 1959) lleva veinte años trabajando en la judicatura, cinco de ellos como magistrado en el juzgado de instrucción número 9 de Madrid. Ha ejercido como profesor de Derecho administrativo en la Universidad de Cádiz y, en la actualidad, es docente de Derecho penal y Criminología en la Universidad Complutense de Madrid. Como escritor ha publicado los poemarios Memoria inconjugable (finalista del Premio Adonais) y Memoria del olvido, ambos editados por el sello Quasyeditorial; recientemente ha publicado el conturbador volumen La justicia desahuciada, en el que expone, entre otras cosas, las razones por las que ha sido suspendido y acusado de un presunto delito de prevaricación en la instrucción del caso Blesa-Banco de Miami.

 

Se trata de un libro híbrido, ecléctico, entre la crónica, la autobiografía y el ensayo, salpicado de referencias literarias y recursos retóricos de los que suelen carecer obras de marcado espíritu divulgativo, como es el caso de La justicia desahuciada. Esta mezcolanza confiere a la obra un estimable atractivo que se suma a su evidente interés mediático, fruto de sus trascendentes revelaciones. El autor, pues, demuestra que, bien al contrario de lo que cabría esperar de la mentalidad de un jurista inmerso en la rigidez de la Administración pública, posee un pensamiento creativo que aflora espontáneamente, que de ningún modo permanece constreñido o reprimido, ni siquiera, por lo visto, en su rutinaria labor como magistrado ni en la redacción de sus resoluciones.

 

En cuanto a los valores literarios del texto, hay que mencionar que la prosa es muy buena. Silva demuestra ser un prosista experto, que domina a la perfección la sintaxis y la progresión temática, que es capaz de elaborar complejos entramados ideológicos y exponerlos con claridad y sencillez, incluso con brillantez estilística. Ahora bien, considero que ha abusado de determinadas metáforas y comparaciones, algunas de las cuales, además, resultan simplonas (este es un rasgo de su estilo que, sin duda, se debería depurar). Al margen de esta insignificante mácula, el libro rebosa erudición y rigor intelectual.

 

Dicho todo esto, abordemos su contenido ideológico; la tesis de la obra es la siguiente: desde un tiempo a esta parte, la Administración pública ha sido invadida y controlada por los tentáculos de una clase política degenerada y corrupta que, sirviéndose de espejismos y falsificaciones, ha abocado a la sociedad española a una recesión económica sin precedentes en la etapa democrática iniciada con la Transición; así pues, tanto el Consejo General del Poder Judicial como la Fiscalía General del Estado se han convertido en instrumentos perversos de los que esa clase política se sirve para coartar o dirigir, a favor de sus intereses de clase –y, por tanto, en detrimento de los de la ciudadanía–, los designios y voluntades de los jueces, socavando su necesaria independencia, anulando la separación de poderes en el estado español y, lo que es peor, asegurándose de que algunos crímenes mayores cometidos por integrantes nefandos de su casta queden impunes. Una tesis demoledora. Como lo son los innumerables argumentos y pruebas aportadas por el juez Silva a lo largo de su tétrico texto, un desasosegante catálogo de psicopatía colectiva e institucional. Especialmente reveladores son los capítulos V, VI y VII, centrados en la caída y resurrección de las cajas de ahorro españolas, con la Caja Madrid de Blesa al frente, y en la metodología que emplea el Sistema para suprimir a los jueces intolerablemente independientes; la casuística no tiene desperdicio.

 

No son pocas las calumnias que contiene este libro, dirigidas a personas ilustres que figuran con nombres y apellidos. Sorprende que nadie haya denunciado al autor de esta obra por este motivo. O, mejor dicho, no sorprende lo más mínimo.

 

En resumidas cuentas, La justicia desahuciada es una obra capital en la aún joven historia de la democracia española. Nos revela el subsuelo arbitrario y autoritario de esa democracia, una intrademocracia en la que operan, en conciliábulo, mediocres y psicópatas, que acosan y suprimen impunemente a los individuos mejor dotados.

 

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